Ir al contenido principal
Confundida.
Estoy confundida, no se que hacer con este sentimiento que me ahoga, que hago busco la felicidad o me quedo estancada esperando a que me gane la desesperación. Que puedo hacer con esta duda, querer a los dos, solo que a uno lo tengo muy lejos, y apenas lo conozco, pero despierta en mi un sentimiento muy bonito, algo que a cualquier mujer le gusta. Al otro lo quiero, pero ya no se si es amor o es agradecimiento lo que siento por él, no sé, la verdad estoy confundida.
Me gustaría irme con la persona que tengo lejos, Y descubrir nuevas formas de amar, de querer, quiero volver a sentirme amada como nunca antes, mi actual pareja a veces me aburre, tal vez por que tengo metida a esa persona en mi mente, en mi corazón, pero tengo miedo de tomar cualquier decisión.
Soy una cobarde por no afrontar las cosas y hablarle derecho, decirle que tal vez se acabó el amor entre nosotros, que no soy lo que el esperaba, que yo quiero vivir mi vida, que no quiero casarme, que no quiero vivir un fracaso.
Quiero volar, quiero ejercer mi carrera, quiero conocer, quiero ser libre, pero no, no puedo, sé que le haría mucho daño, pero igualmente me lo estoy haciendo yo. A la otra persona, a veces siento que la necesito, que me falta, es mi gran ilusión, que hago los quiero a los dos, pero aún existen lagunas en mi mente y en mi corazón.
¿Confundida? ¿Si extraño sus labios? Aún no lo sé, pero puedo decirte que suelo recordar esa noche juntos, solo me regalo palabras adornadas con ternura, a pesar de la distancia. ¿Si extraño sus manos al tocarme? Tampoco puedo decirlo, pero se que siempre te encuentro cuando menos lo pienso y más, que no es por casualidad, si no, por qué siempre estas pendiente de mi, a pesar de que alguna vez decidí alejarte de mí.
Ahora, no podría responderte si deseo estar junto a ti, si preciso de tu calor y tus caricias y menos aún si estas otra vez entre mis planes, pero no deseo confundir, entre lo que extraño de el y lo que conozco de ti. Déjame aprender nuevas cosas de ti, descubrirte entre juegos, hacerte olvidar que algún día, sin querer, te hice sufrir. No he olvidado, todo lo que sacrificaste por estar junto a mi y tampoco he olvidado que ante todos te defendí, que nuestra historia de amor fue como de Romeo y Julieta...
Y quizás por eso aún no ha llegado su fin, sin embargo, no sabría que decir.
Comentarios
Publicar un comentario